Sobre gustos no hay nada escrito, pero ya seas una persona calurosa o friolera, según la ciencia existe una temperatura ideal para dormir que no tiene en cuenta cuáles son tus preferencias, ni la época del año en la que estás. ¿Quieres saber cuántos grados necesitas para dormir y soñar con los angelitos? Sigue leyendo que te desvelamos ese dato y además 5 trucos para conseguirlo como un bebé.

 

¿Cuál es la temperatura ideal para dormir?

 

Gran parte de la comunidad científica indica que entre 21 y 22 grados centígrados sería la temperatura ideal para dormir profundamente. Pero recientes estudios señalan que la temperatura óptima está entre 15 y 19 grados centígrados. Es decir, una habitación más fresquita hará que logremos una fase REM completa.

 

La razón es que en esta fase el hipotálamo ya no se ocupa del control de la termorregulación corporal al cien por cien, y por eso el cuerpo debe esforzarse en conseguir la temperatura más confortable. Si la habitación no está a la temperatura correcta, el cuerpo debe trabajar mucho hasta conseguirla, con lo cual la calidad del sueño puede verse perjudicada, incluso causando despertares indeseables.

En ocasiones, lograr esa franja de temperatura fresca es muy complicado por eso te desvelamos algunos trucos para que consigas conciliar el sueño y lo mantengas de manera satisfactoria toda la noche.

 

  1. 1. Refrescar la habitación de manera natural en verano

 

Mantener las persianas bajadas durante el día si es una habitación soleada, y subirlas en el momento que cae el sol es un buen truco. Cuando cae la noche, dejar las puertas y ventanas abiertas para que circule el aire fresco es una de las mejores maneras para conseguir la temperatura ideal.

 

  1. 2. Un buen equipo de descanso

 

Un colchón viscoelástico transpirable que evite la sudoración disipando la temperatura corporal será nuestro mejor amigo para conseguir esa ansiada temperatura corporal ideal. Si duermes acompañado, disponer de un colchón que garantice las zonas independientes de descanso también es útil para evitar el contacto y la mayor sudoración.

 

  1. 3. Una ducha templada

 

Ducharse con agua templada ayuda a regular la temperatura corporal y bajar los sofocos que puedas sentir por las altas temperaturas del verano, pero también para acostarse relajado en invierno. En torno a los 30 grados sería lo idóneo, si damos una ducha demasiado fría en verano, conseguiremos el efecto opuesto, ya que internamente el cuerpo generará más calor.

 

  1. 4. Apagar aparatos electrónicos

 

Aunque no lo parezca, estos aparatos generan mucho calor, así que acostarse viendo la tele o el ordenador portátil no es la mejor idea. Las pantallas luminosas además de despedir calor nos desvelan, por lo que no son muy apropiadas en el dormitorio. Si no tienes más remedio que tener un ordenador en la habitación donde vas a dormir, es recomendable utilizar un ventilador para refrescar de manera artificial la habitación.

 

  1. 5. Aclimatar la habitación en invierno

 

Una temperatura por debajo de los 15 grados tampoco es agradable para dormir. Por eso, en lugares muy fríos, es recomendable subir la temperatura de la habitación con radiadores de calefacción central o eléctrica y apagarlos justo antes de irse a dormir. Un edredón nórdico DUO, ligero y transpirable pero calentito es el aliado perfecto para conciliar el sueño y mantener la temperatura ideal para dormir toda la noche.

 

Con todos estos trucos seguro que ya estás listo para lograr un sueño profundo y descansar sea cual sea la estación del año, solo nos queda decirte ¡buenas noches y que tengas felices sueños!